Un cuento corto: UN DESAFORTUNADO INCIDENTE Por: Carlos Alberto Gómez Acuña Muchos años después... aún la recordaba... Había llegado en viaje de negocios a ese país sureño, a una tórrida y desértica ciudad costera y esa noche estaba ahí, acalorado, con una sed pegajosa en la garganta y una humedad pestilente mojando mi sudoroso atuendo, departiendo y bebiendo, junto a los probables asociados, y había concluido el día con la misión cumplida. Luego, los vasos iban y venían, había mucho vodka, mucho, tal vez demasiado… Hasta donde me han llegado los recuerdos, aparecieron unas muchachas y se sentaron en nuestra mesa, a mi lado una morena, no recuerdo sus facciones, ni su nombre. Y se fue cerrando el ambiente, se fue nublando la mente, oscureciendo el entorno y desapareciendo. Luego la oscuridad total, una profunda entrada en el vacío, en la nada… Un tiempo después, no sé cuánto… Un ruido lejano, un ruido de agua cayendo. En ...